sábado, 25 de octubre de 2008

Aceleración del Proceso de Globalización en América Latina: El Caso de UNASUR, Septiembre 2008. (1)

* Los ensayos que procederán se inscriben dentro de un "paper" que elaboré en relación al análisis de la reciente cumbre de UNASUR como proceso consustancial a la aceleración de la globalización política en América Latina. Con esto, espero revitalizar este espacio, cuya actualización había sido dejado de lado merced de otros compromisos académicos. Ojalá les guste y espero sus comentarios.

La reciente cumbre de UNASUR celebrada el 15 de septiembre y cuyo objetivo principal era analizar la crisis político institucional por la que está atravesando Bolivia, pone de relieve la necesidad de estructurar un proyecto regional que se sustente en la cooperación, integración y organización activa de los países sudamericanos, en cuyo núcleo central no haya cabida para intereses particulares u otros procedimientos de intervención que promuevan la división interamericana. Esto plantea el argumento de recomponer los límites institucionales en los que se practica la decisión política, extendiéndolos hacia otros países, para efectos de llevar a cabo un acuerdo común en orden de alcanzar la prosperidad del continente.

Este hecho nos remite a la dimensión poliforme del fenómeno de globalización, cuyos rasgos característicos no se circunscriben sólo al ámbito económico, sino que también despliega sus efectos en el terreno político. Desde esta perspectiva, la cumbre de UNASUR no es sino una manifestación clara del proceso de transnacionalización de los centros de decisión política y las relaciones de poder en el marco de un proceso vertiginoso de mundialización. En efecto, uno de los cambios más relevantes en la esfera política en las últimas décadas ha sido la creciente importancia que han cobrado los ámbitos de decisión y de interacción política internacionales. Una de las consecuencias de esta situación es que el lugar donde reside el poder político efectivo ya no sólo el gobierno nacional; ese poder se comparte, se trueca y es cuestionado por diversas fuerzas y organismos públicos y privados, que rebasan los límites nacionales, regionales e internacionales, deviniendo en una transformación del tradicional centralismo político del Estado y en el relativo desdibujamiento de la influencia decisoria de éste, dada la masiva incorporación de nuevos actores (multinacionales, élites financieras y mercantiles, ONGs, entre otros) que condicionan y compiten con el aparato estatal.
Lo anterior presupone la hipótesis del debilitamiento de las barreras geográficas y de las funciones históricas del Estado Nacional, concepto cuya resignificación se ha hecho patente en el contexto global actual caracterizado por la acelerada emergencia de redes de interdependencia a escala mundial y por la universalización de las medidas desregularizadoras y privatizadoras de corte neoliberal que caracterizan las políticas que impulsa el proceso de globalización.
No obstante, conviene apreciar la cumbre de UNASUR como una instancia fructífera en términos de participación regional y formalización de acuerdos tendientes a dar luces de unificación e integración local, minimizando la injerencia que pueda aplicar EE.UU. en la materia en cuestión. Claramente a este país le desagrada que en su “patio trasero”, especialmente tratándose de Bolivia y Venezuela, se organicen bajo el criterio fundacional de independencia política en los acuerdos suscritos.

En el trabajo próximo, revisaremos los componentes socio - políticos que encierra la reciente cumbre de UNASUR en el contexto del proceso de globalización actual, así como también analizaremos los alcances reales que esta reunión pueda significar para la construcción integral y el fortalecimiento de la identidad propia de la región.

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